20. Club de Lectura Oct-Nov «Educar en el asombro»

A un paso de las tan merecidas y esperadas vacaciones de Navidad hacemos un repaso de las reflexiones que nos habéis compartido tras la lectura de Educar en el asombro” de Catherine L’ecuyer, nuestra última lectura del año. 

Si aún no lo has leído te lo recomendamos a nosotros nos ha encantado y por momentos «asombrado» a partes iguales.

Catherine L’ecuyer es Doctora en Educación y Psicología, es investigadora y divulgadora sobre temas de educación y con este libro nos sitúa en la controversia de hasta dónde es bueno o no estimular a los niños en edades tempranas.

Se nota por vuestras reflexiones que es así porque se repiten respuestas como  “Pensaba que estimular a los niños desde pequeños era importante, sin límites, cuanto más estimulados mejor. Ahora veo que lo más importante no es eso, sino el apego con los cuidadores principales”  o  la de Elisabeth Miquel en cambio nos confiesa que  “Muchos alumnos con inquietud y poca capacidad para aguantar el aburrimiento y la frustración suelen ser alumnos que hacen un uso desmesurado de la tecnología, por ello había ya observado una relación

Otro de los temas que trata es acerca del uso desmesurado de las pantallas que está más actual que nunca en estos momentos de semi confinamientos y clases online.

En lo que muchas de vosotras estáis de acuerdo es en que el momento que estamos viviendo, “ La tecnología en general ha sido muy útil para mantener el contacto con el alumnado. Sin pantallas habría sido más difícil y este contexto habría existido de manera diferente (y pienso que más grave). Creo que estamos en una situación especial, ya que «no podemos salir cuándo, dónde, cómo ni con quién queramos» y gracias a las pantallas seguimos en contacto con el mundo”. 

Del mismo modo, algunas  de vosotras estáis de acuerdo en que no las necesitan para jugar,  para leer, para ver cosas. En casa siempre hay libros, juegos, algún familiar con el que pasar el rato.

Es fantástico ver que no os quedáis en la superficie del problema y aportáis algunas ideas para aplicar:

✅Intentar buscar cosas asombrosas, útiles para su vida … Fomentar el vínculo con mis alumnos.

✅En mi caso me gustaría disponer de tiempos para conectar.

✅Yo busco siempre actividades originales y divertidas para las clases …. Creo que también les debo proponer a ellos que traigan cosas pensadas sobre los temas propuestos o los temas que les interesen y sus propias investigaciones.

✅He dejado la pizarra digital en mi academia y solo uso la de toda la vida, además, creó mil juegos que no son nada relacionados con pantallas.

✅Creo que intentaré poner menos estímulos externos para encontrar la manera de que ellos mismos busquen las maneras de tener sus propios estímulos internos y así incentivar el asombro. Por otro lado, creo que siempre he respetado el ritmo de cada alumno, haciéndolos el centro de su proceso de aprendizaje siguiendo las pautas de una escuela inclusiva.

Pero me resulta simpático también reflejar que la capacidad de asombro no deberíamos perderla cuando nos hacemos mayores, porque nos perderíamos también la maravillosa sensación de sorprendernos y en esa línea quiero compartiros algunas de las sorpresas que han encontrado nuestras profes al leer este libro

? Que la sobreestimulación puede llegar a ser mala.

Que lo más importante para el desarrollo es el apego. 

? El respetar ritmos.

⚖   Intervención y disciplina a la vez que diversión y juego.

? Tenemos no sólo que educar a los hijos sino también ayudar a sus padres y madres.

?  El hecho de un paseo por el bosque y lo que eso puede despertar en los niños.

?‍?Catherine L’ecuyer nos propone dar un pequeño giro a la educación, porque sin darnos cuenta nosotras mismas caemos en esa tentación de saturarnos, siempre haciendo  montones a la vez, siempre con demasiado ruido alrededor. 

A Marigé le resulta asombroso la propuesta del libro acerca de  “Apostar por una manera de ayudar a los niños a entrar en su silencio es leer y yo me pregunto porqué a unas personas les encanta leer y en cambio otras dentro de la misma familia y educadas de la misma manera no son capaces de leer ni veinte minutos.

Me gustaría terminar con una declaración de intenciones que es casi general después de la lectura del libro para todas en palabras de una de nuestras lectoras Me he visto identificada en muchos de los aspectos que describen en este tema (me desconcentro con facilidad, normalmente tengo ruido de fondo, las cosas me suelen aburrir bastante rápido …) De momento me he desactivado todas las notificaciones del móvil y ahora tengo pendiente hacerme un horario para limitar las horas delante de la pantalla y dedicarme más tiempo a las cosas que me gustan, como dibujar y hacer algún tipo de actividad física.”

Así que desde este club de lectura  lanzamos una propuesta al aire ¿Le bajamos el volumen a la vida?

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